viernes, 4 de abril de 2014

"Prueba de amor", de Roberto Artl



Prueba de amor
Roberto Artl
Boceto teatral irrepresentable ante personas honestas
Personajes
Guinter
Frida
Acto único
Abierto sobre la escena, un cuarto de baño de muros cubiertos con azulejos blancos,
separado de la biblioteca por un tabique de mampostería. La puerta del cuarto de baño
comunica con el costado lateral izquierdo del foro, mientras que la puerta de la biblioteca,
dando frente a los espectadores, se abre sobre un pasillo. La mesa de la biblioteca aparece
anormalmente cubierta por un mantel blanco sobre el cual se distinguen pilas de paquetes
pequeños cuyo contenido es imposible discernir. Fría luz invernal ilumina la escena.
Escena 1
Guinter, en traje de calle, pero sin sombrero, entra con paso lento en la biblioteca; mira
abstraído durante un instante los paquetes que están sobre la mesa y se acerca a la
biblioteca, de la que extrae un libro, que hojea y coloca inmediatamente en el estante. Luego
se acerca a la mesa, recoge las cuatro puntas del mantel e improvisa así un bulto. Indeciso,
cavila y sale; entra en el cuarto de baño, donde se mira en el espejo.
GUI:- Nada más que veintisiete años ... y ¡qué viejo estoy...!. (Enciende un cigarrillo
sentándose en la orilla de la bañera enlozada) Podría estar peor... (Mira en derredor.) Es
lógico... : con estas cosas no se juega.
Cavila algunos segundos. Sale y entra en la biblioteca. Recoge el bulto por las orejas de
trapo y sale nuevamente, para aparecer en el cuarto de baño. Deposita su carga en el suelo,
mira buscando un lugar adecuado donde guardarla y, después de cerciorarse de que la
bañera no contiene residuos de agua, coloca el bolsón dentro de ella. Terminada dicha
operación, se refugia en la biblioteca acostándose en un sofá, pero, impaciente, abandona su
rincón para acercarse a un reloj de pie cuya tapadera de vidrio abre, para hacer correr
lentamente con el dedo el minutero.
GUI:- Canalla. . ., siempre caminarás más rápido o más despacio de lo que necesitamos
nosotros los hombres. (Se escucha el repiqueteo de un timbre. GUINTER sale apresurado.)
Escena 2
GUINTER entra en la biblioteca en compañía de una joven que representa veinticuatro años,
con traje "sastre" azul y velillo sobre el rostro. Cuando se quita el sombrero queda en escena
un tipo insignificante de mujer. La fuerza interna de FRIDA se trasluce en la parsimonia de
sus gestos y en la contención de sus nervios. Se tiene en presencia de ella la sensación que
esta mujer es una perfecta hipócrita, espiritualizada y afinada por experiencias que ha
sobrepasado. Toma asiento en un sofá frente a GUINTER.
GUI:- ¿Tenías miedo de venir?
FRIDA. - Miedo propiamente, no. Pero no me agradaría que en casa lo supieran.
GUI:- ¿No estamos comprometidos, acaso?
FRIDA. - Eso tiene que ser extraordinariamente importante para mí, ¿no?
GUI:- , - ¿Por qué decís eso?
FRIDA. - Según los hombres, únicamente un compromiso formal puede decidirla a una mujer
a dar ciertos pasos. . ., al menos entiendo que en tu pregunta vos querés establecer eso...
GUI:- Sí. . ., efectivamente.
FRIDA. -De modo que éste es tu departamento (mira en derredor). Muy bonito. (Se produce
un intervalo de silencio.)
GUI:- Bueno…., decime. . ., ¿te imaginás para qué te hice venir?
FRIDA. - No.
GUI (burlón) ¿Así que no te imaginás? Cierto, es lógico que no te imaginés.
FRIDA. -No usés ese tono burlón. ¿He dicho alguna vez que era adivina?
GUI:- Es cierto... Bueno, aclararé yo el misterio. Necesito que me des una prueba, una
verdadera prueba de que tu amor no consiste en palabras.
FRIDA. -Entonces me lo imaginé. (Sarcástica.) ¡Qué curioso! No creí nunca disponer de
tanta imaginación.
GUI:- Pues esta vez tu imaginación ha fafiado, me parece. Yo lo que necesito es una prueba
auténtica de amor.
FRIDA. - ¿No te la doy al visitarte, completamente sola?
GUI:- (irónico) A los veinticuatro años, son raras las mi> jeres que no han visitado el
departamento de un hombre solo. Algunas en compañía de la madre, para volver después
solas; otras, en compañía de la amiga. El procedimiento varía según el grado de hipocresía
de la interesada, pero al final las consecuencias son idénticas.
FRIDA (dominando su furor) ¿Con qué derecho me hablás así?
GUI:- Disculparás, ¿no?, pero hoy vamos a conversar de cosas que considero serias. ¿Vos
me querés?
FRIDA. - ¿Lo dudás?
GUI:- Sos una maravilla, querida. Contestás una pregunta con otra.
FRIDA. - Eso quiere decir que dudás de mí.
GUI:- Exactamente. Dudo.
FRIDA. -¿Por qué?
GUI (fríamente) Creo que estás dispuesta a casarte con mi dinero.
FRIDA (dejando escapar su indignación) ¿Qué decís?
GUI (cínicamente) No repitamos las palabras como en los parlamentos teatrales porque si no
es cosa de nunca acabar. Si yo te ofendo al decir es-o, 1-o veremos después.
FRIDA. - Para decirme semejantes groserías no era necesario que me invitaras a visitarte.
Todo eso podías habérmelo dicho en casa.
GUI:- (burlón y con secos chasquidos de odio en la voz). Convendrás que en tu casa
hablamos de amor. Incluso complica. raos todo el sistema astronómico en nuestras
relaciones. Ya ves si hay tela para cortar en tu casa. Pero vayamos por orden, te lo ruel-o. y
no te molestes hasta el final. (Con transición de ternura dol7di.) Cierto, querida mía, te he
llamado para decirte que te quiero y dudo de tu sinceridad. No me interrumpas. Dejar de
creer o no poder creer en una mujer es una desgracia involuntaría, semejante a la de estar
enfermo. Nadie, reconocerás honestamente conmigo, desea estar enfermo, sin embargo los
hospitales se encuentran repletos de dolientes. Por otra parte, y aceptarás conmigo que lo
que te digo es una verdad de peso, lo trágico del amor consiste en que, siendo un
sentimiento abstracto, se mide en las relaciones sociales con la vara de los hechos concretos.
¿Me entendés?
FRIDA. - Perfectísimamente.
GUI:- (con cierta jovialidad burlona en los ojos) De hecho, me querés con la misma fuerza
con que yo te quiero a vos, ¿no es así? Pero al final de cuentas el que se tiene que casar
soy yo. ¿No es otra vez así?
FRIDA. - Así es.
GUI:- (sumamente frío) De modo que suponiendo que vos ahora me dieras la prueba de
amor de entregarte a mí, a cambio de esa prueba de amor, que duraría, sin incluir
naturalmente el tiempo de desvestirse y vestirse, un minuto, yo, en pago de ese minuto,
tengo que darte otra prueba de amor cuyas consecuencias económicas serán efectivas para
ti para toda la vida. . es decir. . ., el matrimonio.
FRIDA. - Es así, Guinter. . ., no lo puedo negar. Pero quiero hacerte una pregunta. ¿Qué
queda para la abandonada?
GUI:- En la actualidad las únicas mujeres que se casan son las que han pasado por varias
manos. Ellas aprovechan el conocimiento que les confiere la conducta ¡legal, para
proporcionarse un marido, como sos editores que se enriquecen publicando libros que
predican la desaparición de la propiedad privada y el exterminio en masa de los capitalistas.
FRIDA. - ¿Y qué es lo que entendés por conducta ¡legal?
GUI:- Entiendo que la mujer practica conducta ¡legal cuando infringe todos los aparentes
principios morales que son la base de nuesta sociedad burguesa. La sociedad burguesa
condena la libertad se,-.,ual en la mujer ... Pues bien. . ., la hipócrita actual finge despreciar
tales prejuicios, para valorizarse intelectualmente ante el hombre, para encadenarlo con lazos
de pasión y arrastrarlo así a la consumación del matrimonio, que es la suma de-todos los
prejuicios e inmundicias que basamentan la sociedad burguesa.
FRIDA. - Nunca se me ocurrió analizar ese problema.
GUI:- (ensañándose) Incluso, muchas de ellas se casan por la iglesia ... y con corona de
azahar. (Riéndose.) Se me ocurre que en vez de ceñir una corona de azahar deberían
adornarse la cabeza con una corona de naranjitas ...
FRIDA. - ¿Naranjitas? ...
GUI:- Claro. . ., las naranjitas simbolizarían los óvulos de los abortos padecidos durante la
caza ¡legal del marido.
FRIDA (sonriendo ínvoluntariamente) Sos un salvaje, querido.
GUI:- (burlón) Me alegro. Siempre he dicho que sos una mujer razonable.
FRIDA. - Creo que demasiado razonable. Sigamos con tu tesis.
GUI:- A las mil maravillas. (Enigmático.) Me parece que hemos nacido el uno para el otro.
FRIDA. - Es muy posible, si los sistemas astronómicos no se oponen.
GUI:- ¿No te gusta la frasecita? Sin embargo es la verdadera. Pero no nos vayamos por las
ramas. Estábamos en. . ¿en qué estábamos? ...
FRIDA. -En que la mujer, por una prueba de amor que dura un minuto, exige del hombre una
prueba de amor que dura una eternidad.
GUI:- Muy bien. Te pregunto yo ahora: ¿Qué prueba de amor puede dar una mujer que, en
vez de durar un minuto, dure una eternidad?
FRIDA (permanecerá callada un instante; luego, sonriendo, con serenidad perfecta) Guinter.
. ., la mujer no puede dar ninguna prueba de amor.
GUI:- Dijiste la verdad. De modo que vos, de acuerdo con esa manifestación, no podés dar
ninguna prueba de amor, ¿no es así?
FRIDA. -Es así... al menos de ese amor a que te referís.
GUI:- Magnífico. Veo que nos entendemos. (Cínicamente.) Cada vez me inclino a creer más
en la intervención del sistema planetario en nuestro amor.
FRIDA. - No sé por qué se me ocurre que hoy se juega mi destino aquí. (Con gesto de
fatiga.) Y bueno ... ¿Qué puedo hacer yo? ...
GUINT.ER. - Frida. . ., quiero preguntarte algo. ¿Qué es lo que opinás de mi estado mental?
FRIDA. - Es normal. Todavía no estás muy nervioso.
GUI:- En este momento se me ha ocurrido una idea, Frida. Nosotros, los hijos de las razas
del norte, nos podemos entender con las mu . eres ...
FRIDA. - Ya sé. . ., que también sean del norte...
GUI:- ¿Hacés ironía?
FRIDA. -No, Guinter.
GUI:- Te decía esto porque veo la vida de un modo muy particular.
FRIDA. - Es muy posible.
GUI:- Y en ciertas circunstancias me gusta jugarme la vida. Vos, Frida, sos una mujer a la
que gustoso le daría una prueba de amor.
FRIDA. - ¿De qué amor?
GUI:- De este amor que vos no entendés.
FRIDA. - ¿Te parece?
GUI:- Decime, si yo fuera pobre, ¿te casarías conmigo?
FRIDA. - Creo que sí.
GUI:- Entonces me querés.
FRIDA. - Es muy posible que vos no entiendas lo que es amor de mujer.
GUI:- ¿Qué prueba convincente puede dar un amor de mujer?
FRIDA. - ¿No hemos convenido en que ninguna mujer puede darle a un hombre una prueba
de amor, si él previamente no cree?
GUI:- (nuevamente hostil) Sin contar que esa prueba de amor a que nos referimos, la mujer
puede otorgarla en cada oportunidad a un imbécil distinto. Y ese imbécil, creer que es
técnicamente el primero... o a lo sumo el segundo. . ., pero nada más que el segundo.
Máxime si se tiene en cuenta que hoy hay parteras que fabrican una virginidad por quinientos
pesos.
FRIDA. - ¡Qué enterado estás... ! (Burlándose de GUINTER.) Querido. . ., no todas las
familias pueden gastarse quinientos pesos en una...
GUI:- (deliberadamente grosero) Cierto. Y además ¿qué harían las familias que tienen
varias chicas para colocar? (Con furor lento.) Es colosal. Estas muchachas de familia
burguesa, como quien lleva a un zapatero un par de zapatos, llevan sus órganos genitales a
una partera, para que les eche media suela de virginidad.
FRIDA (impaciente) Te prevengo que la astronomía es más interesante.
GUlN. - Estábamos...
FRIDA (examinando atentamente a GUINTER). – En guna mujer puede darle a un hombre
una prueba de amor, como no sea su infinita paciencia.
GUI:- (impasible) Por otra parte el valor de esa prueba de amor no puede extenderse a un
espacio mayor de tiempo que el q ue ocupa esa misma prueba para ser realizada. De modo
que una posesión, que dura tres minutos, no puede dar fe de un amor eterno, sino de un
amor existente dentro de esos tres minutos. Pero las mujeres se comportan en cierto modo
como las instituciones bancarias, que son instituciones para dar ganancia a sus accionistas:
abren al diente un crédito idéntico al depósito que han recibido en efectivo de éste. Es decir,
son pasivas. Cuando el cliente agotó el depósito, el banco cierra su crédito; la mujer, la caja
de su amor.
FRIDA. - Razonás muy bien... y de todo lo que decís se desprende que es imposible darle
una prueba de amor a un hombre como vos.
GUI:- ¿No encontrás una sola prueba? FRIDA. -No encuentro, Guinter.
GUI:- ¿Por qué no la encontrás?
FRIDA. - Primero, porque matás la fe en mis propios actos; después, porque esa prueba no
existe, Guinter. Habría que inventarla expresamente para vos.
GUI:- Y la gente ha estado hasta el presente demasiado ocupada para inventar una prueba
para Federico Guinter, ¿no es así?
FRIDA. - Desgraciadamente, es lo que ocurre.
GUI:- (súbitamente reanimado) Pues yo la he inventado. ¿Querés pasar conmigo al cuarto
de baño?
FRIDA vacila un instante, luego se pone de pie. GUINTER le hace cruzar la puerta ante él y
sale.
Escena 3
GUINTER v FRIDA aparecen en el cuarto de baño. FRIDA permanece de pie a la entrada,
mientras que GUINTER se sienta en la orilla de la bañera.
GUI:- (señalando la bañera) ¿Ves? Aquí está mi fortuna. (Se inclina hacia el interior de la
bañera y, tirando de una oreja del mantel, lo desplaza tan violentamente que algunos
paquetes de dinero ruedan por el piso de mosaico.) Volviendo a lo nuestro: creo que estás
resuelta a casarte conmigo para resolver tu problema económico. Eso, en primer término.
Para una mujer como vos, lo sentimental queda siempre colocado en segundo o tercer plano.
FRIDA (cruzándose de brazos) ¿Cuándo terminarás de insultarme?
GUI:- Perdón... , mi finalidad no es insultarte. . ., sino probar la autenticidad de tus
sentimientos amorosos. (Poniéndose de pie.) La prueba puede efectuarse de esta manera.
Le prendemos fuego a la pila de billetes de banco y, cuando este sucio papel haya terminado
de arder, yo me habré quedado pobre... y entonces, si vos persistís en casarte conmigo, es
verdad que me querés en este momento actual de tu vida. Y no podré dudar.
FRIDA. - ¿Estás loco?
GUI:- Dejá esas exclamaéiones para las heroínas del teatro poético.
FRIDA (moviendo pensativamente la cabeza) Es cierto. Perdoname. En fin... (pasea por el
pasillo del baño), es tu antojo. . ., perfectamente. Vos tenés el derecho de hacer lo que se te
antoja con tu dinero, pero yo me creo obligada a advertirte que te he conocido rico. . ., no
pobre...
GUI:- Efectivamente.
FRIDA. - De modo que, como yo no tengo poder para atarte con un chaleco de fuerza, te digo
que, después que hayas consumado ese disparate, me reservo el derecho de aceptarte o
rechazarte.
GUI:- Me parece muy bien el convenio. Siempre dije que eras una mujer razonable.
FRIDA. - Siempre se es razonable ante alguien que es más fuerte o más loco que nosotros.
(Con súbito enternecimiento.) Pero si te rechazo, ¿dirás algo?
GUI:- (examinándola, sinceramente sorprendido) ¿Por qué? Yo juego. . ., si pierdo...
paciencia. . ., mala suerte... La vida no es este sucio papel.
FRIDA. - No te creía tan fuerte.
GUI:- Es difícil conocer al hombre, quizá más difícil que a la mujer.
FRIDA se inclina ahora sobre la bañera y coge'un paquete y lo abre. Deja caer
pensativamente los billetes, después toma otro paquete y repite la operación; nuevamente se
inclina, revuelve entre los mazos y extrae un tercer paquete.
FRIDA. - Y todos son nuevos - Ese es tu dinero. . . , tu pobre dinero. No te ha hecho nada y
lo vas a quemar.
GUI:- (enfático) Mi fortuna. . . aquí, a tus pies. FRIDA. - ¿Compraste a muchas mujeres con
ella?
GUlNTER (irónico) Para comprar mujeres no se necesita una fortuna. ¡Pobrecitas! Todas se
venden por algo. Las más por una promesa de firma en el Registro Civil; las otras, a veces
por un par de medias ... y también por menos.
FRIDA. - Es triste eso.
GUI:- Nos van encanallando despacio. Al final uno llega a despreciarlas de tal modo que
cuando lo aburren a uno les escupe en la cara, las echa a puntapiés y luego las vuelve a
tomar.
FRIDA (con rencor que tiembla en la voz) Te han hecho sufrir esas perdidas, ¡eli!
GUI:- ¿Por qué será que todas las mujeres tratan de perdidas
a las otras?
FRIDA. - Por la misma razón que los hombres tratan de imbéciles a todos los otros que se
han acostado con una mujer que se niega a complacerlo al que pronuncia esa palabra.
GUI:- Es verdad.
FRIDA. -Bueno. . ., ¿insistís en pensar que yo me caso con tu dinero y no con vos?
GUI:- Sí.
FRIDA. - Entonces podés prenderle fuego al sucio papel.
GUINTER abre un cajón de madera que está colocado sobre la bañera y saca una botella de
nafta. Destapa el frasco y, cuando va a inclinarse para rociar el dinero, PRIDA 10 detiene de
un brazo.
FRIDA. - Guinter. . ., si me querés tanto no es necesario que me des una prueba de amor.
GUI:- (con frialdad) No estov l)robando el amor que te tengo, sino sometiendo a prueba el
amor que decís tenerme. Lo cual es muy diferente, querida.
FRIDA. - Hacé lo que q ' uieras (Guinter rocta lentamente con nafta el dinero. Ella habla
ostensiblemente nerviosa.) Guinter, no hagás locuras...
GUI:- (irónico) Tenés miedo de tu porvenir económico, ¿eh? ícómo lo cuidási
FRIDA (ta dose el rostro con las manos) Hágase tu voluntad.
GUINTER enciende un fósforo y lo arroja al bulto de papel. Grandes llamaradas azules y
rojas se reflejan en los azulejos del muro y temblequean franjas violáceas v anaranjadas.
FRIDA, sin poder contener su curiosidad, se acerca ahora silenciosamente a la hoguera que
arde en el interior, de la bañera, y mira abstraída cómo se consume el dinero. GUINTER
observa en cambio con curiosidad malévola el rostro de la mujer encendido por el reflejo del
incendio.
FRIDA (de pronto, sin poder contenerse) - ¡Qué pena horrible, Guinter! ¡Guinter! ¿Qué has
hecho, mi Guinter? ... Hombre, mi pobre hombre querido. (FRIDA se abalanza al cuello de
GUINTER, lo estrecha entre sus brazos y lo besa en el rostro.) Guinter. . Guinter mío. . ., hoy
he aprendido a quererte. ¡Qué alma. . qué alma la tuya! ¡Oh, y yo que no te conocía!
No te conocía, Guinter. Te lo juro. Sí, creeme. No te conocía. Estaba a tu lado fría, serena,
calculadora. Dudaba de tu amor. Y ahora... ahora ¿qué mujer habrá recibido una prueba de
amor semejante? Decime, Guinter, ¿qué mujer? ¡Oh mi hombre! ... Mirá el fuego rojo... (Se
inclinan ambos tomados por la cintura sobre la hoguera, que les cruza el rostro de
resplandores escarlatas.) Las cenizas. . ., hasta las cenizas están rojas. Y vos dudabas si me
casaría con vos. . ., pero claro, grandísimo tonto, criatura mía. (GUINTER se sienta en un
extremo de la bañera.) Dejame sentar en tu falda. (GUINTER deja que ella se siente sobre
sus rodillas y le enlaza la cintura con un brazo.) Verás, Guinter…verás…, seremos felices a
pesar de todo...
GUI:- Tenés que perdonarme, Frida. Dudaba...
FRIDA. - Quien tiene que perdonarme sos vos. Guinter. Tú, mi pobre Guinter. Pero te
acompañaré lo mismo. Tenés raz6n. La vida no es ese horrible dinero. (Mirando hacia la
hoguera que apenas humea y con una sonrisa de niña.) ¡Qué curioso, Guinter. . ., a pesar de
ser tan sucio, produce una ceniza blanca... !
GUI:- (confidencialmente) Tendremos muchas alegrías en la vida, Frida.
FRIDA (mirándolo con adoración) Como ésta, ninguna...
GUI:- (enigmático) Puedo darte una gran alegría todavía...
FRIDA (enternecida) No sabés lo que decís, Guinter querido.
GUI:- Yo sé siempre lo que digo. (Echa la mano al bolsillo y extrae un cheque. Se lo
alcanza.) Tomá, éste es mi regalo.
FRIDA (leyendo extrañada el cheque) ¿Setenta mil pesos? ¿Cómo, tenías más dinero que el
que has quemado?
GUI:- No.
FRIDA (con asombro creciente) - -¿Y entonces? GUI:- El dinero que ardió era moneda falsa.
FRIDA (se aparta lentamente de GUINTER. El cheque cae de entre sus manos al suelo.
Demudación de desilusión infinita relaja las líneas de su rostro) ¡Ah... !
GUI:- ¿Estás contenta, Frida? (Se acerca para tomarla de la cintura.)
FRIDA (abandonando la orilla de la bañera, donde se habrá dejado caer automáticamente)
No me toques, Guinter.
GUI:- ¿QUé te pasa?
FRIDA. - ¿CÓMO te procuraste ese dinero falso?
GUI:- Lo hice fabricar para mí. La imprenta que lo hizo sabía ya el destino que tenía. Pero,
¿por qué me preguntas eso?
FRIDA (con el pensamiento ostensiblemente ausente de las palabras que pronuncia) ¿Y hay
gente que se atreve a hacer esas cosas?
GUI:- Pagándole, la gente se atreve a todo.
FRIDA (siempre abstraída) Bueno adiós...
GUI:- (estupefacto) ¿Cómo adiós? ...
FRIDA (recobrándose con lentitud) Bueno ha terminado la comedia. Guinter. Sos un
hombre..., un hombre como todos ...
GUI:- (emocionado dolorosamente) ¿Qué decís... estás loca?
FRIDA (Iría y triste) Con razón que yo venía tan triste hacia aquí. Se jugaba mi destino ... y
¡en qué manos, Dios mío. en tus manos de tramposo!
GUI:- Frida. . ., no pensás en lo que decís...
FRIDA. - iQué pena... ! Me has roto para siempre... y porque sí. ¡Un tramposo! ¡Querer a un
tramposo! (Lentamente se quita el anillo de compromiso y, moviendo la cabeza como frente a
un muerto, mira un instante la hoguera que reanima en su rostro un resplandor bermejo y
arroja el anillo a la bañera. Algunas lágrimas corren por su carita.) ¡Qué pena, Dios mío, qué
pena! (Salen sin mirar a GUINTER, que conmovido, se apoya en el muro con anonadamiento
mentecato.)

Los conectores



Lista y clasificación de conectores
Aditivos. Expresan suma de ideas.
Noción de suma: y, además, también,asimism, también, por añadidura, igualmente.
Matiz intensificativo: encima, es más, más aún.
Grado máximo: incluso, hasta, para colmo.
Opositivos. Expresan diferentes relaciones de contraste entre enunciados
Concesión:  con todo, a pesar de todo, aun así, ahora bien, de cuaslquier modo, al mismo tiempo.
Restricción:  pero, sin embargo, no obstante, , en cierto modo, en cierta medida hasta cierto punto, si bien, por otra parte.
Exclusión:  por el contrario, en cambio.
Causativos-Consecutivos. Expresan relaciones de causa o consecuencia entre los enunciados
Consecutivos: por tanto, por consiguiente, de ahí que, en consecuencia, así pues,  por consiguiente, por lo tanto, por eso, por lo que sigue, por esta razón, entonces, entonces resulta que, de manera que .
Causales: porque, pues, puesto que.
Comparativos. Subrayan algún tipo de semejanza entre los enunciados
Del mismo modo, igualmente, análogamente, de modo similar.
Reformulativos. Indican que un enunciado posterior reproduce total o parcialmente, bajo otra forma, lo expresado en uno o más enunciados anteriores.
Explicación: es decir, o sea, esto es, a saber, en otras palabras.
Recapitulación: en resumen, en resumidas cuentas, en suma, total, en una palabra, en otras palabras, dicho de otro modo, en breve, en síntesis.
Ejemplificación: por ejemplo, así, así como, verbigracia, por ejemplo, perticularmente,  específicamente, incidetralmente, para ilustrar.
Corrección : mejor dicho, o sea, bueno.
Ordenadores. Señalan las diferentes partes del texto
Comienzo de discurso: bueno, bien( en un registro coloquial): ante todo, para comenzar, primeramente ( en un registro más formal)
Cierre de discurso: en fin, por último, en suma, finalmente, por último, terminando, para resumir.
Transición: por otro lado, por otra parte, en otro orden de cosas, a continuación, acto seguido, después.
Digresión: por cierto, a propósito, a todo esto.
Temporales: después (de). después (que), luego, desde (que), desde (entonces), a partir de.... antes de, antes que, hasta que, en cuanto, al principio, en el comienzo, a continuación, inmediatamente, temporalmente, actualmente, finalmente, por último, cuando .
Espaciales : al lado, arriba, abajo, a la izquierda, en el medio, en el fondo.

El cuento policial



Elementos del cuento policial de enigma
LOS ELEMENTOS DEL CUENTO POLICIAL SON:
  • Un delito que se presenta como un enigma sin aparente solución.
  • Un detective de inteligencia destacada que utiliza métodos y principios científicos para resolver el caso. 
  • Una serie de pistas o indicios, que aparentemente sin conexión, le sirven al investigador para descubrir al delincuente. 
  • Resolución del misterio, identificación del culpable y explicación, por parte del investigador, de cómo llegó a la verdad. 
DECTECTIVE DEL POLICIAL DE ENIGMA 

Suelen se excéntricos, cultos y brillantes; se relacionan "con la alta sociedad"; y toman la investigación como un reto a la inteligencia. Son intelectuales que aplican métodos racionales, principios científicos y técnicas modernas basadas en variados conocimientos.

CUENTO POLICIAL NEGRO 
  • Se centra en la presentación de una sociedad corrupta y de una compleja trama de intereses, poder y dinero, que opera detrás del delito. 
  • El surgimiento del policial negro se vincula con la gran crisis económica y social, de la década del ’30 en Estados Unidos, causada por la caída de la bolsa Wall Street en 1.929. 
  • Habla de una sociedad que perdió sus valores fundamentales y en la que la ley fue desplazada por los negocios turbios. 
DETECTIVE POLICIAL NEGRO 
Son detectives que viven de su trabajo y se lanzan a las calles. La investigación los lleva por ámbitos sociales diversos; frecuentan los bajos fondos y enfrentan engaños que ponen en peligro su vida. Suelen ser ex-policías en decadencia , que conocen los códigos del mundo del delito; actúan basándose en la lealtad y son incorruptibles.

Cuentos Policiales

Características Principales de los cuentos policiales

Un cuento policial o cuento de detectives es un subgénero literario que agrupa a las narraciones breves de hechos ficticios relacionados directamente con criminales y con la justicia, generalmente teniendo como tema principal la resolución de un misterio, la persecución de un delincuente, o temas similares.

El cuento policial se caracteriza por ser un cuento realista, con una trama narrativa y con la ruptura del equilibrio social. dentro de esto esta la victima, el victimario y un investigador.

Los recursos que presentan los cuentos policiales son el de intriga y el método hipotético deductivo (Hipótesis). Los podemos clasificar de la siguiente manera:
-El cuento policial clásico se caracteriza por presentar un enigma. El que investiga el enigma es el detective (puede ser profesional o aficionado). EL es el que reúne los indicios o pistas que les permite resolver el caso. El cual cuenta con el método hipotético deductivo, siempre se resuelve y se trabaja por interés propio.
-El cuento policial negro: el detective o el policía se mete en el bando contrario para poder atraparlo. Se llama así porque tiene otras personas detrás de él.
-El cuento policial culto: es en este tipo de clasificación en el que se usa la razón; también tiene intertextualidad.
Características especificas de los cuentos policiales:

Ambiente: Es cotidiano, familiar al lector. En los primeros relatos el crimen ocurría en espacios interiores, en cuartos cerrados. En la actualidad, la violencia se desata en las calles.

Trama: La acción brinda el mayor suspenso. Deja siempre un hilo o eslabón por resolver. Con rigor deductivo, el investigador y el lector desentrañan el enigma al reunir esos hilos en el desenlace. Al principio se proponen varias soluciones fáciles, a primera vista tentadoras, que sin embargo resultan falsas. Hay una solución inesperada, a la cual sólo se llega al final.

viernes, 9 de agosto de 2013

El ensayo -segunda parte-



Características de un ensayo

Lo más importante en todo escrito ensayístico
Por Orlando Cáceres Ramírez, Guía de About.com
Ver más sobre
El Diccionario de la Real Academia Española define al ensayo en los siguientes términos:
Escrito en prosa en el cual un autor desarrolla sus ideas sobre un tema determinado con carácter y estilo personales
Por consiguiente, es posible destacar que la principal característica del ensayo es la libertad del autor. Al escribir un ensayo lo hace siempre con la intención de plasmar un rasgo íntimo, propio.
A continuación, se exponen las principales características de todo ensayo.

Estructura y forma flexible.

El ensayo literario es un tipo de ensayo caracterizado por una redacción subjetiva.
No se sigue una rigurosa estructura formal en la exposición del contenido, como ocurriría en el caso de una monografía. Tampoco es obligatorio que todas las ideas del autor estén acompañadas de alguna cita bibliográfica. La esencia de todo ensayo es la libertad de expresar el pensamiento de una manera personal.
Esto no impide, obviamente, que el escritor decida estructura su ensayo siguiendo el clásico orden de una introducción, un contenido o desarrollo, y una conclusión
Para saber más, leer el artículo sobre las partes del ensayo.

Variedad temática
El ensayista puede escribir sobre cualquier tema. Existen ensayos sobre temas sociales, ambientales, filosóficos, científicos. etc.
Existe mucha diferencia entre un ensayo expositivo sobre el calentamiento global en comparación con otro analiza el fenómeno sociológico del consumismo. El primero tiene relación con el medio ambiente y el segundo estudiará un determinado fenómeno social.

Un estilo personal
El estilo de la obra ensayística es, subjetivo. La redacción del ensayista dista de ser una exposición impersonal acerca de ciertos hechos.
Se trata de la voz del escritor.
Como señala José Luis Gómez-Martínez “Aún en las más dispares y contradictorias definiciones del ensayo siempre ha habido una característica común: su condición subjetiva”
El lector de ensayos, generalmente, buscará identificar la particular voz del escritor a lo largo de su obra.
Pregunta: ¿Qué es un ensayo?
"El ensayo es la ciencia, menos la prueba explicita".
José Ortega y Gasset, "Meditaciones del Quijote", 1914
Respuesta:
El ensayo es un género literario que se caracteriza por permitir desarrollar un tema determinado de una manera libre y personal. Comúnmente, las personas escriben ensayos para manifestar alguna opinión o idea, y sin tener que preocuparse de ceñirse a una estructura rígida de redacción o documentarlo exhaustivamente.
Características de un ensayo.

Aunque sea difícil describir todas las características de un ensayo por ser un género literario esencialmente libre, podemos resumir sus principales caracteres en la siguiente lista:
  • Libertad temática

  • Estilo personal o amistoso en la escritura

  • Puede incluir citas o referencias

  • Sin una estructura definida, el autor escoge el orden en que desarrolla su argumento

  • Su extensión depende del autor

  • Dirigido generalmente a un público amplio

El ensayo -primera parte-

ensayo

       
       
 
CARACTERÍSTICAS
 
         
     
El género que hoy se conoce con el nombre de ensayo es una modalidad literaria realizada en prosa a medio camino entre la producción artística y el tratado científico.
El término procede de la obra de Montaigne Essais de Messire Michel, seigneur de Montaigne, publicada en 1580. Con el término “Essais” quería decir que su libro exponía experiencias. Eran, efectivamente, 94 capítulos en que el autor trataba de sí mismo, de sus puntos de vista personales ante temas variadísimos: la amistad, los libros, la naturaleza humana.

Este nuevo género fue imitado por el inglés Francis Bacon, cuyos ensayos aparecieron en 1587. No tardó en difundirse por toda Europa. En España, el término ensayo, en esa acepción es muy tardío, pero el género quedó instaurado con las obras de fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764). El ensayismo cobra fuerza en el s. XIX con nombres como Larra, Clarín... pero será la Generación del 98 la que dé un nuevo giro al género. Unamuno lleva sus dudas y paradojas; Ortega su agudeza literaria.
Hoy el ensayo sirve para analizar aquellos aspectos y problemas que la sociedad tiene y ofrecer una reflexión sobre los mismos. Es un género muy ligado a las circunstancias de un momento histórico, y por tanto, acusa los cambios y alteraciones de cada época.
Se trata de un escrito en el que el autor presenta, a ser posible con originalidad, un tema cualquiera, destinado a lectores no especializados. Puede ser muy breve, o constar de varias páginas. Cualquier tema puede ser objeto de un ensayo. El tono adoptado puede ser serio, pero también humorístico y hasta satírico. Sus canales ordinarios de difusión son la prensa  y el libro.

Se trata de un género híbrido en el que se desarrolla el análisis de datos, hechos e informaciones objetivas tratados de un modo personal desde una perspectiva subjetiva. La combinación de objetivismo y subjetivismo es una de las características más destacadas. El ensayista expone y argumenta de un modo personal. En el ensayo, por cuanto no se dirige a lectores especializados, emplea un lenguaje animado de imágenes y recursos. Quienes lo cultivan suelen prestar una especial atención a la forma. Muchas veces el ensayista sacrifica el rigor científico y la exhaustividad para dar al texto un aire más ameno y dinámico y promover así  su difusión.

El ensayo se apoya básicamente en dos modos de discurso: la argumentación y la exposición. De todas formas no renuncia a otras formas expresivas como el diálogo, la descripción o la narración.
 
     
En  resumen, el ensayo es un género que...
  • Suele abordar temas humanísticos, filosóficos, sociológicos, históricos y científicos (variedad temática)
  • No tiene una estructura predeterminada (estructura libre)
  • Se expone y se valora un tema (enfoque subjetivo)
  • Breve
 
   
 
    RASGOS LINGÜÍSTICOS  
         


 
  1. Función representativa (exposición de un tema). En el ensayo predomina una triple intención: persuasiva (se busca convencer al lector de un determinado punto de vista) ; expresiva (el punto de vista es subjetivo, fruto de una interpretación personal) y estética (en el desarrollo del tema subyace una voluntad de estilo, de ahí que se le considere un género literario).
  2. Tono confidencial (el autor opta por un acercamiento al lector; huye del distanciamiento afectivo característico de los textos científicos y jurídico-administrativos).
  3. Empleo de la lengua culta
  4. Destinatario minoritario, heterogéneo, culto (no especializado en la materia)
  5. Presencia de figuras literarias (símil, metáfora, ironía...) // Léxico connotativo // 1ª persona gramatical // predominio de estructuras oracionales complejas